En resumen

Cada mes, la Junta de Síndicos aprueba un "registro de cheques" (warrant register) — la lista de cada cheque que el distrito emitió ese mes. Es información pública, pero vive como PDFs escondidos en los paquetes de las reuniones, un mes a la vez, con miles de líneas cada uno. Sumar un año entero es casi imposible, ni hablar de una década.

Así que los sumamos nosotros. Hay una nueva página de Gastos a Proveedores, conectada desde la sección de Presupuesto: escribe el nombre de un proveedor y mira cuánto le ha pagado el distrito, por año fiscal, desde 2014. Busca "Sodexo", "PG&E" o el programa de después de clases de tu hijo y tendrás la respuesta en un segundo.

Algo importante primero

Estos son cheques de cuentas por pagar — pagos a proveedores, contratistas y beneficios. No incluyen los salarios del personal. La nómina es por mucho el mayor gasto del distrito y se maneja en un sistema aparte, así que el total grande de la página es dinero real que pagamos, pero no es todo el presupuesto. La página de Presupuesto da el panorama completo; esta es su acompañante, cheque por cheque.

¿Estamos gastando mucho más que antes?

Esa fue mi primera pregunta cuando vi que los totales subían de unos $30 millones al año hace una década a casi $95 millones ahora. ¿El triple? No puede ser.

En su mayoría, no lo es. La gráfica arriba de la página separa el gasto en líneas distintas, y al verlas la historia queda clara. Los grandes saltos son de construcción — los programas de bonos que aprobaron los votantes (las Medidas T y S). Esa línea sube cuando estamos construyendo y baja cuando no; no es un gasto de operación continuo. Otra parte son los pagos a las chárter: dinero del estado que pasa por nosotros hacia las escuelas chárter del distrito, y que en realidad no es gasto propio del distrito. Las pensiones y los beneficios, que son obligatorios, se mantienen más o menos planos. Lo que queda — el gasto de operación que de verdad es discrecional — creció poco a poco, no de golpe, y buena parte de ese aumento son servicios de educación especial, que son un costo real y en gran parte obligatorio.

Entonces, la respuesta honesta es: nuestro gasto base de operación creció más o menos como uno esperaría, y los saltos grandes son construcción y dinero de paso, no el distrito duplicando sus gastos en silencio. Pasa el cursor por cualquier año de la gráfica para ver el desglose completo.

Qué puedes hacer con esto

Busca a cualquiera de los casi 5,000 beneficiarios. Cada uno muestra un total, una mini-gráfica por año y una categoría aproximada — construcción, servicios de educación especial, servicios públicos, alimentos, tecnología, y demás. Haz clic en una categoría para ver quién está en ella, o nada más recorre los beneficiarios más grandes. Los datos también se publican de forma abierta, para quien quiera hacer su propio análisis.

Lo que todavía no hace bien

Prefiero decirte los límites a que los descubras. Las categorías son una agrupación aproximada por palabras clave para ayudarte a ojear — no una clasificación contable, y ya he tenido que corregir varias a mano. A unos cuantos contratistas se les paga bajo el nombre de una persona, lo que los hace parecer reembolsos a empleados hasta que los marcamos. Y aunque los registros de la junta llegan hasta 2011, los de 2011–2013 son imágenes escaneadas que nuestras herramientas todavía no pueden leer bien, así que la página empieza en el año fiscal 2014–15. Guardamos esos PDFs viejos y volveremos a ellos.

Si ves algo que se ve mal — un proveedor mal categorizado, un nombre que debería unirse, un número que no cuadra — dime. Mucho de lo que ya está correcto aquí salió justo de eso.

¿Para qué molestarse?

Un distrito escolar gasta dinero público, y el público debería poder ver cómo — sin hacer una solicitud ni saber qué PDF abrir. Los registros siempre fueron públicos. Esto solo los hace legibles. Échale un vistazo: rcsd.info/proveedores.